Esos pequeños momentos: Cuncani 2019 (Aprendizaje Comprometido con la Comunidad)

Por Colette Benko (Western University)

Quisiera comenzar agradeciendo a la comunidad de Cuncani, por recibirnos con sus con corazones abiertos y tener mucha paciencia con nosotros y nosotras. También me gustaría agradecer a Nexos Comunitarios, su visión es inspiradora y nuestro viaje no habría sido el mismo sin el arduo trabajo de Maricarmen y Kenji.

Antes del viaje, me habían dicho que “no tuviera expectativas”, que “fuese flexible”, que “tuviera mente abierta”, así que antes de ir inté borrar todo lo que pudiera haber sabido sobre lo que estaba por venir. Cuando estaba subiendo al avión, pensé que estaba lista y, en cierto sentido, lo estaba: estaba feliz de hacer lo que fuera necesario para el proyecto, estaba emocionada de escuchar a la comunidad y aprender sobre una cultura completamente nueva. Sin embargo, no estaba muy preparada para el impacto que tendría sobre mí y hasta qué punto llegaría. Habiendo estado en un viaje de servicio anteriormente, tenía la expectativa de aprender mucho; sin embargo, este viaje llegó más allá de cualquier pensamiento inicial de aprendizaje, cambió la forma en que veía las relaciones, el aislamiento, la comunidad, el orgullo, el trabajo en equipo y la expresión de amor, entre otras ideas.

Tuvimos un par de días en Urubamba para aclimatarnos a la altura y aprender más sobre el proyecto, pero pronto nos encontramos en el camino sinuoso que conduce a Cuncani. Fue una gran diferencia en el estilo de vida al que la mayoría de nosotros  y nosotras estábamos acostumbrados, sin embargo, la conexión, casi sin procesar, nos permitió tener una experiencia como ninguna otra. Los increíbles paisajes  y los frescos paseos por la mañana a lo largo de la carretera en la comunidad valieron la pena. Todos los días trabajamos junto con los y las estudiantes utilizando el fútbol como nuestro método para desarrollar habilidades cognitivas y no cognitivas. A cada uno de los tres grupos se nos asignó 1 a 2 estudiantes para observar específicamente los cambios de esfuerzo, compromiso, trabajo en equipo, respeto, etc. Los entrenamientos podían enseñarse fácilmente a través de juegos, y la simple risa compartida nos ayudó a crear vínculos bastante fuertes. Fuera de jugar fútbol, ​​usualmente jugamos con las y los  estudiantes que eran demasiado pequeños para practicar ese deporte. Jugamos a los columpios o a hacer un poco de gimnasia, o crear historias con títeres (historias con solo dos personajes) tuvieron mucho éxito.

Fuimos muy afortunados y afortunadas de poder entrevistar a algunos de los maestros  para conocer su perspectiva. La humildad y la naturaleza imparcial que ejemplifican, fue inspiradora. Además, la pasión que muestran hacia la mejora de la educación para que sus estudiantes tengan mejores oportunidades, es asombrosa. La conversación con ellos, también me abrió los ojos sobre luchas que enfrenta la comunidad y también donde, en muchas ocasiones, la suya florece y mi propia comunidad tiene deficiencias. Uno incluso se tomó el tiempo de su noche para darnos una lección básica en quechua, su idioma nativo, y también nos dio la bienvenida a su casa para permitirnos aprender más sobre sus tradiciones y entrevistarlo para nuestro informe.

Cuando regresamos a Urubamba, pudimos reflexionar sobre el tiempo que pasamos en la comunidad y también analizar los datos que habíamos recopilado. Fuimos muy afortunados de poder visitar Machu Picchu y conocer la vasta historia que rodea al sitio. Sin embargo, lo más destacado del viaje fueron los pequeños momentos pasados ​​en Cuncani: compartir en un círculo con los niños y niñas de la escuela primaria y caer espontáneamente, correr detrás de pelotas de fútbol y contemplar el paisaje de montaña aislado.

Una de las partes más desafiantes fue dejar la comunidad. Es difícil dejar un lugar donde hay tanto potencial pero con muchas carencias de oportunidades y de derechos básicos a los que  también estamos acostumbrados. La felicidad de los y las estudiantes es contagiosa, y nos enseña mucho más. Como dijo uno de los profesores: “los estudiantes son personas que generan luz” y hay una expresión quechua que tiene la siguiente idea para referirse a ellas y ellos: “son como las primeras estrellas que salen al atardecer y dan  forma a las constelaciones”.

 

 

¿Han visto el mar? Sí, en el mapa

Por María Bravo Ortega (Nexos Comunitarios)

Yo tenía un sueño, vivir con una comunidad alto-andina. Este sueño me trajo hasta Perú, en concreto, hasta Cuncani, una comunidad alejada en medio de un paisaje paradisiaco, altísimas montañas de un verde especial, mezcla del pasto con flores y musgos de tonalidades verdes, amarillas y ocres. Los nevados parecen tocar la neblina que se desplaza como jugando al escondite, aparece y desaparece entre los picos; las cascadas de agua se precipitan por las laderas con devoción, su juego acaba en el rio estrellándose por las rocas, cantando la canción que solo el agua, al precipitarse, sabe cantar.

Ahí, en ese lugar están los niños y niñas en la escuela, desconocedores de las tecnologías y de la vida que transcurre más allá de su Cuncani, como mucho llegaron hasta Lares, la población más cercana a ellos a la cual llegan, principalmente, tras dos horas de caminata ya que no disponen de transporte público.

Ahí, en ese lugar me encontré con la esencia más pura, niñas y niños inocentes, limpios de alma, desconocedores de la vida que hay más allá de su mundo, un mundo que mostrado a través de fotografías les abre los ojos; hace poco les pregunté: ¿han visto el mar? Si, en el mapa, contestaron alegres, con una inmensa sonrisa.

Cuando les mostré fotos del mar y les dije que se podían bañar, no daban crédito a lo que oían, ¿bañarse en el mar? Noooo…. decían con caritas de asombro y esa mezcla de incredulidad que solo da la inocencia.

Llevar a estos niños a ver el mar pues no saben lo que es una ola, es un sueño para Nexos Comunitarios, un sueño quizá para esta Navidad 2018. ¿Qué te parece la idea?

Quizá juntos podemos cambiar la respuesta a esta pregunta.

 

 

 

 

 

 

 

 

[Visitors] Community Life at 4000 Metres: a Sociologist’s Experience.

By Dave Holmes

The village of Cuncani, which is four hours to the north-east of Cusco, was once the centre of the Incan Empire. We were here to support the NGO Nexos Comunitarios (NC) and understand how remote Cuncani is by hiking the paths linking it to larger towns. First impressions are of a rustic settlement with several houses dotted along the floor of a beautiful highland valley. A school, which is one of the most recently-built buildings, is found right at the beginning of the village where the road ends. The inhabitants of the community wear brightly coloured hats and tunics. We were greeted by Saturnina who is the local coordinator for NC.

NC has been operating in Cuncani since 2013, working alongside locals on various projects to support the community. Currently as part of the Sustainable Homes project, they are implementing composting toilets, a greenhouse and a chicken coop. As well as these projects, the village has become more connected to the national network, with partial electricity in the last decade, telecommunication services and the previously mentioned school are all key examples of development in the region.

Despite these changes, Cuncani is still very isolated. There is only one track connecting it to the nearest settlement Lares, which has a medical post, hot springs and other amenities. Many children who attend secondary school have to walk to and stay in other towns from Monday to Friday and return to Cuncani over rough and mountainous terrain for the weekends. It is not only the students who have arduous days, any kind of health or municipal issues have to be done elsewhere too. When the only regular transport is once a week on market day, opportunities to use regional services are severely limited and walking is the most common way to get from A to B.

This is where our trip’s goal becomes clearer. Our aim was to hike to Urubamba, the nearest moderately sized town, and thus truly understand the effort involved and experience what locals have to do many times a year. Our journey on foot began from the end of the road to Cuncani, going over a 4800 metres pass on the way. We had the help of pack llamas and planned to stay the night after crossing the highest point.

The route is a delight to the eyes, the variety of fauna and flora is truly incredible and this is without even mentioning the sweeping views of the Andes. From rivers winding down valleys where llamas and alpaca graze on the lush grass to lofty glacial mountains with huge birds circling the peaks, the experience is truly a feast for the senses. We passed beautiful mountain lakes, high wooded slopes and stunning valley meadows with trout filled rivers meandering through boulder fields and trees. However, all this beauty did not distract us from the effort involved.

Climbing up and over a pass is always strenuous. When the air gets thinner, it becomes very hard work due to shortness of breath, headaches and nausea. Even with the help of llamas and not carrying full packs, our progress was slow and cumbersome. This was partly to be expected as we were not as acclimatized as the locals but it still surprised me that what took us 2 days, the locals could do in just a few hours of fast walking. They were extremely agile over the ground and carried heavy loads with no modern rucksacks or footwear, just a cloth tied over their shoulders and sandals on their feet.

During the walk I had some time to get to know the residents of Cuncani and I was impressed with their friendliness. They were quick to help and understood our needs for breaks, photos and questions. One person I spoke to helped me understand how the community operates and gave me a little insight into their lives. I learnt about issues facing the community, its form of governance and family customs. The time I shared with them has left a strong memory and I know I will return to build upon this connection and experience their home and lives once more.

If you want to support NC efforts, please consider making a donation to the Sustainable Homes Project and follow their work on social media.

Aprender a caminar (otra vez)

Dámaris Herrera Salazar (Estudiante de Facultad de Sociología, PUCP)

Cuncani fue una experiencia retadora y transformadora en mi vida. Significó la oportunidad de vivir con las familias en las alturas de Cuncani, de compartir su día a día, conociendo de cerca sus costumbres, sus carencias y sus sueños.

Soy Dámaris, estudiante de Sociología y voluntaria del IDEHPUCP. Junto a un grupo de estudiantes de diferentes carreras y en coordinación con Nexos Comunitarios,  fuimos a realizar un diagnóstico comunitario y talleres de identidad para los niños y niñas y adultos de la comunidad

Durante mi estadía en Cuncani,  viví en la casa de Damiana, ella es madre y padre de su hija, Michelle. Damiana quiere que Michelle vaya a la universidad, ella solo terminó secundaria. Damiana y muchos pobladores tienen el mismo grado de instrucción y los mismos sueños para sus hijos e hijas.

La falta de buena educación no es el único problema en Cuncani, sus pobladores carecen de muchos servicios básicos y están trabajando arduamente por transformar esa realidad.  Con relación a la mejora en educación, actualmente, están trabajando en la implementación de un colegio de secundaria cercano, en la actualidad el colegio más cercano se encuentra en Lares, a 40 minutos en transporte (cuando está disponible) o 2-3 horas de caminata. Durante nuestro tiempo en Cuncani, aprendimos también que el servicio de salud es de muy mala calidad, no solo por las medicinas y atención médica sino por el maltrato de parte del personal de salud.

Asimismo, el cambio climático ha afectado sus principales actividades económicas: la agricultura y la ganadería. Ahora hace más frío y el sol sale antes, ocasionando que el pasto se seque y los animales no tengan que comer. Por otro lado, ellos cocinan con leña y el humo se encuentra en toda la atmosfera de la cocina. Este humo contamina a los pobladores como si fumaran 20 cajetillas de cigarrillos al día.

Sin embargo, a pesar de estos problemas, los pobladores de Cuncani valoran el lugar donde viven, su territorio forma parte integral de su cultura e identidad: la naturaleza y la tranquilidad de las alturas, sus productos oriundos y su vestimenta y lengua, todo ello heredado de sus ancestros.

Mis días en Cuncani se resumen en el reto de aprender a bajar y subir pendientes rocosas, respirar aire fuerte y puro, el mate de coca y las papas de siempre, participar en talleres y jugar con los niños y niñas, entender y aprender quechua; sobre todo entender que el afecto y el respeto pueden comunicar más que las palabras.

Como estudiante de sociología puedo afirmar que Cuncani te plantea la verdadera y transformadora experiencia del trabajo de campo. Mi trabajo fue más allá que una investigación cualitativa, fue un intercambio real. Así como Damiana me cuidó esos 5 días, quisiera hacer lo mismo por ella en un futuro.

Estudio sociología porque quiero ser parte del desarrollo de las numerosas comunidades nativas en el Perú, aquellas que se encuentran viviendo en situación de pobreza. La oportunidad de trabajar en la comunidad ha sido el primer paso de este sueño. Aprendí a caminar otra vez, y mis ganas de ser parte del desarrollo de comunidades andinas, hoy son más reales que nunca.

¿Por qué caminamos desde Cuncani hasta Urubamba?

Visitar y caminar desde Cuncani nos brindará un mejor conocimiento sobre nuestro Perú, nuestro país de residencia. 

No solo su diversidad natural, sino también su gente, sus tradiciones y costumbres. Además de ser una experiencia personal, ayudaría a poner en el map global una comunidad pequeña y podría construir puentes entre diversas culturas y personas, con el fin de tener un mundo que se preocupe más, que se conozca más y que sea más respetuoso hacia los demás.

Wendy and Dave Holmes (amig@s de NC)

Este setiember caminaremos 15 km desde la comunidad de Cuncani hasta nuestro hogar en Urubamba. Realizamos esta actividad por dos razones:

  • Para generar mayor conciencia del impacto del aislamiento de comunidades como Cuncani en sus procesos de desarrollo;
  • Para recaudar los fondos necesarios que nos permitan alcanzar nuestra meta de este año para nuestro proyecto de Hogares Sostenibles.

Si quieres hacer una donación, visita este link.

Fortaleciendo Lazos en Cuncani

Marjorie Díaz Redolfo, IDEHPUCP

¡Hola a todos y todas!

Somos un grupo de 16 estudiantes de diversas especialidades de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) que busca llegar a Cuncani para poder trabajar con la comunidad un proyecto denominado Fortaleciendo Lazos en Cuncani, que contribuya a fortalecer su sentido de comunidad y las relaciones que existen entre sus miembros. Creemos que de esta forma ayudaremos a la comunidad a identificar qué es lo que quieren lograr para su futuro y proponer alternativas a las problemáticas de su realidad. Todo esto es posible gracias a la alianza establecida con  Nexos Comunitarios.

 Credits: Miguel Arreátegui Rodríguez

¿Por qué es importante trabajar con Cuncani?

Cuncani es una comunidad rural en los Andes del Perú, que tiene que enfrentar muchas dificultades en diferentes dimensiones de su vida diaria:

  • De acuerdo a estadísticas oficiales, Cuncani figura entre las comunidades más pobres del país.
  • La población infantil tiene mayor tendencia a sufrir de desnutrición crónica porque las familias no pueden costear una dieta nutritiva.
  • Los ciudadanos de Cuncani no reciben un servicio de salud adecuado, pues el centro médico se encuentra a una gran distancia.
  • Si bien la comunidad tiene su propia organización y autoridades locales, estos no participan activamente ni demandan la mejora de los servicios públicos.

¿Qué haremos con la comunidad?

Para ello, hemos pensado primero realizar un diagnóstico social en la comunidad, que permita conocer más sobre las familias que conforman Cuncani. Indagaremos aspectos relacionados a su salud, educación y economía. Además, queremos conocer su perspectiva de desarrollo y comunidad, su vida cotidiana, y su nivel de participación en la búsqueda de soluciones a las problemáticas de su comunidad.

Posteriormente, queremos implementar algunas actividades con las familias de Cuncani, a manera de talleres participativos, que les permita mejorar sus lazos comunitarios y reflexionar sobre el desarrollo que buscan para su comunidad. Asimismo, buscamos trabajar con ellos y ellas el reconocimiento de sus habilidades para que comiencen a ejercer sus derechos en diversas situaciones de su día a día. En esta línea, también trabajaremos con los niños y niñas de Cuncani, de forma lúdica, temas de identidad con su comunidad.

Si quieres apoyar nuestra iniciativa, por favor visita esta página y haz tu contribución. Todo el dinero donado irá directamente al pago de nuestro viaje desde Lima hasta Cuncani.

¡Gracias!

Strengthening ties within Cuncani

Marjorie Díaz Redolfo, IDEHPUCP

Hi Everyone!

We are a group of 17 young students from the Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) in Lima and are on different programs of study. We’re looking forward to arriving to Cuncani in Cusco in order to work with the community on a project named ‘Strengthening Ties within Cuncani’, that will contribute to forging a stronger sense of community and their intra-community relationships.

We believe that, in this way, we will help the community in identifying what they want to achieve for their future and that they feel they can propose their own solutions to the problems they face nowadays. All this is possible thanks to the partnership with Nexos Comunitarios.

 Credits: Miguel Arreátegui Rodríguez

Why is important to work with Cuncani?

Cuncani is a rural community located in the Andes of Peru, that has to face many difficulties within many areas of their everyday life:

  • According to official government statistics, they are one of the poorest communities in Peru.
  • The children are more likely to suffer malnutrition because families are not able to afford vegetables or fruit and provide a nutritious diet for their children.
  • They don´t have access to proper health services due to the distance between the community and the closest health centre.
  • The community has their own internal governing body and structure but community members do not actively participate fully in this structure.

What are we going to do with the community?

First, we are going to collect up-to-date information from the community so we are able to know more about the families with whom NC has been working. We will conduct research about basic topics like health, education, and the local economy. In addition, we want to know their perspective of development and community; the intricacies of their daily life and the ways they participate in their community.

After this, we want to organize some activities with the families of Cuncani. For example, workshops that will focus on strengthening the sense of community identity and the relationships between them and encourage them to think about what kind of development they envisage for the future. Furthermore, we want to help the members of the community recognize their  own inherent abilities so they can exercise their rights in different aspects of their daily life. Finally, we will work with the children of Cuncani, using playful interactive methods to learn how they identify with their community.

If you want to support our initiative, please visit this page and make your contribution. All the money donated will go towards supporting our trip from Lima to the community of Cuncani.

Thank you!